La Línea F: dos consorcios en carrera
02 Octubre 2026
La Ciudad dio un nuevo paso para construir la Línea F y dos consorcios presentaron sus propuestas técnicas para una obra que unirá Barracas con Palermo que demandará una inversión de US$1.350 millones. La adjudicación será en diciembre y los trabajos comenzarán a principios de 2027.
La licitación para construir la Línea F de subterráneos avanzó este viernes con la apertura del primer sobre, correspondiente a las propuestas técnicas de los dos consorcios de empresas nacionales e internacionales que se presentaron para realizar la obra. La nueva línea unirá Barracas con Palermo, tendrá 12 estaciones y una extensión de 9,8 kilómetros.
Los dos consorcios que participan de la licitación son CITIC Construction - Ranken Railwail Construction - Supercemento - Eleprint - Panedile, y Roggio - Ghella. En una segunda instancia se conocerán las ofertas económicas.
“Abrimos los sobres para conocer las ofertas técnicas de los dos consorcios de empresas nacionales e internacionales que se presentaron para construir la Línea F. En diciembre se adjudica y los trabajos arrancan a principios de 2027”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri.
La Línea F contará con una inversión de US$1.350 millones y será la obra de transporte más importante de Buenos Aires en los próximos años y la más costosa del país. El proyecto contempla la conexión con seis líneas de la red de subtes y dos líneas ferroviarias.
El recorrido unirá Barracas —barrio al que nunca había llegado la red de subtes—, Constitución, San Cristóbal, Monserrat, San Nicolás, Recoleta y Palermo. De esta manera, permitirá la combinación con las seis líneas de subterráneos existentes.
Las 12 estaciones serán Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Recoleta, Pueyrredón, Coronel Diaz, Ecoparque y Pacifico. La línea facilitará el desplazamiento norte-sur de más de 300 mil pasajeros diarios, descongestionará a la Línea C y potenciará el uso de la red de subtes.
Además, conectará el Ferrocarril Roca en Plaza Constitución —la estación ferroviaria más transitada del país, por donde circulan algo más de un millón de pasajeros a diario— y la estación Palermo del San Martín.
“Es la primera vez en 25 años que se anuncia una nueva línea de subte. La Línea F tendrá un papel clave en la conectividad de los viajes en la Ciudad: facilitará el desplazamiento norte-sur de más de 300 mil pasajeros diarios, descongestionará a la Línea C y potenciará el uso de la red de subtes”, aseguraron desde el Gobierno.
Las estaciones contarán con los últimos adelantos tanto de construcción como a nivel tecnológico. Luego del llamado a licitación nacional e internacional, las obras comenzarán durante el año próximo.
“La Línea F va a transformar la manera en que nos movemos por Buenos Aires. Es la primera línea de subte que se licita en 25 años y la estamos diseñando con estándares internacionales. Es una obra pensada a largo plazo, que incorpora tecnología, automatización y nuevas soluciones para sumar capacidad”, afirmó Pablo Bereciartua, ministro de Movilidad e Infraestructura porteño.
En simultáneo, la Ciudad avanzó con la compra de 214 coches para renovar las líneas A, B y C, con una inversión de unos 370 millones de dólares, la más grande realizada en los últimos diez años. También continúa el Plan de Renovación Integral de estaciones.
De acuerdo con lo reflejado en el Presupuesto enviado a la Legislatura, la inversión en obras para el subte será la más alta de los últimos 20 años y alcanzará los 917 mil millones de pesos.
La construcción de la Línea F forma parte del Sistema Integrado de Movilidad Urbana, destinado a modernizar y articular los distintos medios de transporte y ofrecer desplazamientos más ágiles, seguros, eficientes y sostenibles para las personas que circulan diariamente por la Ciudad de Buenos Aires.
La estrategia también contempla el desarrollo del Trambus, un sistema eléctrico de superficie pensado para fortalecer la conexión transversal de distintos sectores de la Ciudad mediante corredores de capacidad intermedia. Su implementación está estimada para fin de año y permitirá ampliar la cobertura del transporte público y mejorar la integración con las líneas de subte existentes.
A estas iniciativas se suma la experiencia de los buses eléctricos que circulan por el área central y conectan Parque Lezama con Retiro mediante un servicio silencioso y libre de emisiones. Su incorporación representó un primer paso en la expansión de la electromovilidad y permitió evaluar nuevas alternativas de transporte sustentable para la Ciudad.


