Verano caliente: Se aceleró la inflación porteña
09 Febrero 2026
Impulsada por los aumentos estacionales en turismo, transporte y alimentos, la inflación en la Ciudad de Buenos Aires marcó en enero su mayor suba desde marzo de 2025. Los servicios volvieron a liderar los incrementos. El dato se conoce en medio de la polémica por el nuevo IPC nacional.
La inflación en la Ciudad de Buenos Aires registró una suba del 3,1% en enero, impulsada principalmente por los aumentos estacionales vinculados a la temporada de verano. Se trató del mayor incremento mensual de precios desde marzo de 2025.
El dato fue informado este lunes por el Instituto de Estadística y Censos porteño. Los mayores aumentos se concentraron en Recreación y cultura (+7,4%), Restaurantes y hoteles (+5,3%), Alimentos y bebidas no alcohólicas (+4%) y Transporte (+3,7%).
La división Vivienda y servicios públicos, la de mayor peso dentro del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la Ciudad, mostró un alza del 2,4% mensual. En contraste, Prendas de vestir y calzado fue el único rubro con una variación negativa (-1%).
Según el informe oficial, los servicios volvieron a aumentar muy por encima de los bienes, con subas del 3,5% y 2,3% respectivamente. Esta dinámica se mantiene desde la asunción del gobierno nacional de Javier Milei, aunque en los últimos meses la brecha entre ambos componentes se había reducido.
El informe también remarcó la fuerte incidencia de los factores estacionales en el IPC general, asociados a las vacaciones de verano y a los ajustes en frutas y verduras. En ese marco, las verduras lideraron los aumentos de precios en enero, con una suba del 17,8%.
Asimismo, el impacto de la temporada alta se reflejó en incrementos significativos en el transporte aéreo de pasajeros (+42,9%), los paquetes turísticos (+41,6%) y los servicios de alojamiento (+26,4%).
El dato de inflación de la Ciudad se conoce en medio de la controversia por la postergación del debut del nuevo IPC nacional del INDEC. El organismo había anticipado que la primera medición de 2026 —que se difundirá este martes— se realizaría con las canastas 2017/2018, que otorgan un mayor peso a los servicios respecto de las actualmente vigentes, basadas en 2004/2005.
Sin embargo, en las últimas semanas el Gobierno nacional planteó que el nuevo índice debería comenzar a publicarse una vez consolidado el proceso de desinflación. En ese contexto, el titular del INDEC, Marco Lavagna, presentó su renuncia.
En su reemplazo asumió Pedro Ignacio Lines, economista que se desempeñaba como director técnico del organismo, con especialización en cuentas nacionales y experiencia en la supervisión de censos y encuestas oficiales.
Pese a que desde el Ejecutivo garantizaron la “continuidad institucional de las operaciones estadísticas vigentes y del calendario anual de difusión”, la credibilidad del dato inflacionario comenzó a ser cuestionada por analistas y referentes del mercado.
De acuerdo al último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de enero —realizado antes de la salida de Lavagna—, la inflación nacional se ubicaría en torno al 2,4%. Sin embargo, el sector privado pone en duda una desaceleración marcada, ante la persistencia de aumentos en alimentos y la expectativa de nuevos ajustes tarifarios.


